ACUERDO PARA LA MEJORA DE
LAS ENSEÑANZAS DE LAS LICENCIATURAS EN ECONOMÍA Y ADMINISTRACIÓN Y DIRECCIÓN DE
EMPRESAS
La Asamblea Estatal de Estudiantes de las
Licenciaturas en Ciencias Económicas y Empresariales, máximo órgano de
coordinación de los órganos de representación de los estudiantes de las
Licenciaturas en Economía y Administración y Dirección de Empresas de las
Universidades españolas, reunida en su IV Congreso ordinario, en la Universitat Jaume I, con la asistencia de
los representantes de la Universidad de Alcalá, Universidad Carlos III
de Madrid, Universidad de Castilla-La Mancha, Universidad de Córdoba,
Universidad de Extremadura, Universitat Jaume I, Universidad de León,
Universitas Miguel Hernández, Universidad de Murcia, Universidad Pablo de Olavide, Universidad de las Palmas de Gran Canaria,
Universidad Politécnica de Cartagena, Universidad Rey Juan Carlos, Universitat
Rovira i Virgili, Universidad de Salamanca,
Universitat de Valencia Estudi General, Universidade
de Vigo y Universidad de Zaragoza y con la ausencia justificada de los
representantes de la Universidad de Alicante / Universitat d’Alacant,
Universidad Autónoma de Madrid, Universidad de Jaén, Universidad del País Vasco
/ Euskalherriko Unibertsitatea
y Universidad de Oviedo, aprueba el siguiente ACUERDO PARA LA MEJORA DE LAS
ENSEÑANZAS DE LAS LICENCIATURAS EN ECONOMÍA Y ADMINISTRACIÓN Y DIRECCIÓN DE
EMPRESAS:
1. EL ESCENARIO ACTUAL
Transcurridos más de diecisiete años desde la
aprobación de la Ley de Reforma Universitaria (LRU) y más de diez desde la
configuración de las nuevas directrices generales de los Planes de Estudio de
las Licenciaturas en Economía y Administración y Dirección de Empresas, la
situación de nuestros estudios dista de ser la más adecuada a la formación que demandan
los estudiantes y la sociedad.
La Universidad, en general, y nuestros estudios, en particular, deben
responder a lo que la sociedad les exige, tanto en relación con las enseñanzas
que se imparten, como en la investigación que se realiza. La Universidad debe
adaptarse a los cambios que se producen en su entorno. Pero, además, debe
desempeñar un papel de liderazgo en esos cambios.
La Universidad debe dejar de ser un mero
expedidor de títulos que permitan al titulado lanzar señales de capacitación al
mercado. La educación superior debe proveer formas nuevas de enseñanza,
atendiendo a los nuevos perfiles de estudiantes, a las nuevas disciplinas
académicas y a las nuevas salidas profesionales. La enseñanza no debe
entenderse como un fin en sí mismo, sino como un medio para el aprendizaje de
los estudiantes.
El aprendizaje debe ser concebido como un
proceso personal del estudiante. La docencia debe proveer los conocimientos
necesarios para el desarrollo de las aptitudes; pero, más allá, debe facilitar
la adquisición de una autonomía de pensamiento y de creación, sin las que el
futuro titulado no podrá desempeñar el papel que la sociedad le demanda.
Es necesario que la Universidad abandone su
rigidez estructural, que contribuye al
anquilosamiento de la propia Institución. Debe constituirse como una entidad
dinámica, capaz de integrar a todos los colectivos que la forman y de
integrarse en la sociedad a la que debe servir.
Desde esta perspectiva, los estudiantes
consideramos que la Universidad, en general y nuestros estudios, en particular,
deben afrontar los cambios necesarios para el correcto desarrollo de sus
cometidos. Este cambio debe acometerse desde la normalidad que asegura la
práctica del entendimiento entre todos los agentes implicados.
Las modificaciones que deben llevarse a cabo
no pueden ser fruto de la imposición de unos frente a otros. Es más necesario
que nunca que los estudiantes puedan trabajar junto al personal docente en la
definición de un nuevo escenario que garantice que la Universidad pueda
desempeñar el papel que le corresponde en la sociedad.
Los estudiantes tenemos mucho que decir respecto a unos Planes de Estudio y unos contenidos de las asignaturas que, en demasiadas ocasiones, son incapaces de adaptarse a los acontecimientos. Hace tiempo que quedaron anclados en el pasado los métodos de enseñanza dogmáticos. Éstos no incitan a la reflexión y sumen al conocimiento en un mundo imaginario, creado por verdades incuestionables.
Es preciso abordar una nueva fase que nos permita superar el estancamiento en el que estamos sumidos. Se hace necesario mostrar las diferentes apreciaciones que de una misma realidad proponen las diferentes doctrinas. Hacer que los nuevos conocimientos incidan en la docencia. Devolver al estudiante un papel activo en su modo de aprendizaje.
A los profesores corresponde servir de guía
en la definición de un nuevo horizonte hacia el que tender, en el que las
Ciencias Sociales recuperen el papel central que les corresponde en la
sociedad. Pero esto no debe hacerse de espaldas a los estudiantes. Nosotros
somos el fin de la enseñanza y debemos ser fuente en su cambio.
En este sentido, la Asamblea Estatal de
Alumnos de las Licenciaturas en Ciencias Económicas y Empresariales
(A.E.AA.LL.CC.EE.EE) asume el compromiso firme de trabajar con el objetivo de
contribuir a la mejora de las enseñanzas de las Licenciaturas en Economía y
Administración y Dirección de Empresas.
Este ACUERDO pretende
servir de punto de partida para la apertura de un debate amplio en relación con
la docencia en las Licenciaturas en Economía y Administración y Dirección de
Empresas. No es, por tanto, ni un documento cerrado ni definitivo. Pretende
representar la voluntad mayoritaria de los estudiantes de las Licenciaturas en
Economía y Administración y Dirección de Empresas, pero está abierto, desde
hoy, a las aportaciones de todos los agentes implicados en nuestros estudios.
La A.E.AA.LL.CC.EE.EE trasladará el presente
ACUERDO a todos los Órganos e Instituciones implicados en el diseño de nuestros
estudios, así como a los Órganos de representación estudiantil de las
Universidades que no han estado representados en el IV Congreso de la
A.E.AA.LL.CC.EE.EE. Asimismo, los representantes de alumnos firmantes del
presente ACUERDO asumen el compromiso de trasladarlo, enriquecido según las
particularidades de cada Universidad, a los Órganos de Gobierno de los
Departamentos, Facultades y Universidades correspondientes.
2. HACIA UNA REVISIÓN PROFUNDA DE LOS ENFOQUES
Las ciencias se sostienen en hechos que han sido previamente recogidos y, más tarde, conceptualizados. De esta forma se construyen paradigmas que constituyen diferentes formas de representación y modalidades de interpretación de la realidad. Ahora bien, el reconocimiento de la importancia de estos paradigmas no justifica la formulación de estos como verdades absolutas
Como estudiantes de Economía, pretendemos que nuestra Licenciatura nos permita comprender los fenómenos económicos reales. La economía que se enseña en las aulas, en la que todo gira en torno a un modelo que se presenta como fin, está cada vez más alejada de la realidad económica. La modelización es consustancial al estudio de la economía y ésta no puede ser concebida sin aquella. No obstante, los modelos no deben ser el objetivo final de nuestro estudio. Deben ser medios que permitan analizar la realidad, con el objetivo de resolver los problemas a los que se enfrenta la sociedad. Es necesario que se potencien las discusiones acerca de la validez de los modelos, confrontando los resultados que arrojan con la evidencia empírica. Asimismo, debería potenciarse el análisis de las dimensiones sociológicas que influyen en el comportamiento de los agentes.
La enseñanza
de las matemáticas
El uso de las matemáticas es absolutamente
necesario para el estudio y la investigación en economía. El análisis económico
y las disciplinas aplicadas deben respaldarse mediante formulaciones
matemáticas rigurosas. Por tanto, debería potenciarse la enseñanza de las matemáticas en las Licenciaturas en
Economía y Administración y Dirección de Empresas con el rigor y el aparato
formal necesario para un correcto uso de esta herramienta. Asimismo, es
absolutamente necesario que la docencia de las matemáticas se diseñe
considerando que no son el objeto final del estudio de los alumnos de las
Licenciaturas en Economía y Administración y Dirección de Empresas, sino una
herramienta para el análisis de los fenómenos económicos.
El pluralismo
como fuente de riqueza del conocimiento
El pluralismo debe ser parte
de la cultura básica del economista. La Economía, como disciplina de las
Ciencias Sociales, debe enseñarse haciendo uso de la riqueza de
interpretaciones existentes acerca de un mismo fenómeno económico. La
metodología económica, que parte de axiomas en la construcción de teorías, da
lugar a que coexistan interpretaciones contrapuestas de un mismo fenómeno,
considerada la naturaleza social del objeto de estudio. Es preciso mostrar en
las aulas que una modificación de los axiomas de partida conduce a resultados
diferentes y que, por tanto, las verdades de la teoría economía no son
inmutables.
3.
HACIA LA INCORPORACIÓN DE
NUEVOS MÉTODOS
El papel del estudiante en el aprendizaje
El estudiante debe dejar de ser un receptor pasivo y pasar a ser el protagonista del aprendizaje, permitiendo que sea capaz de generar conocimientos y crear ideas. El estudiante debe ser capaz de interpretar, valorar y construir la realidad. Y el aula debe convertirse en foro de debates donde se fomente el espíritu crítico.
Para lograr este objetivo debe implantarse un sistema de docencia participativo, en contraposición al sistema de docencia magistral. Esto requiere acabar con la masificación en las aulas y fomentar las tutorías personalizadas.
Consideramos que la carga
lectiva atribuida a las enseñanzas prácticas debería ser, al menos, la mitad de
la carga lectiva de las asignaturas.
Por otra parte, consideramos
de vital importancia que se reoriente el sentido de las clases prácticas. Junto
al enfoque actual, en el que prima la mera resolución de ejercicios de
comprensión de las enseñanzas teóricas, debería potenciarse la realización de
trabajos tutelados, que permitiesen la profundización del estudiante en el
estudio de las materias. La calificación de estos trabajos debería suponer, al
menos y con carácter general, una tercera parte de la calificación de la
asignatura.
Los trabajos
de investigación
Consideramos que debería ofrecerse la posibilidad de
sustituir, con carácter optativo para cada estudiante, la realización de un
número determinado de asignaturas optativas o de libre elección por la
realización de un trabajo de investigación al final de la carrera.
4.
HACIA LA INCORPORACIÓN DE
NUEVOS CONTENIDOS Y TECNOLOGÍAS
Actualización
de contenidos
La Economía es una Ciencia Social que estudia una realidad cambiante. Por tanto, es indispensable que los contenidos de las asignaturas que dan lugar a la obtención del título de Licenciado en Economía se adecuen de forma permanente a esta realidad. En este sentido, consideramos de especial relevancia que el output procedente de la investigación revierta en el contenido de las asignaturas.
Con este propósito, es
preciso que los contenidos de las asignaturas sean revisados con carácter anual
en una comisión delegada del órgano colegiado al que estén atribuidas, en cada
Universidad, las competencias relativas a la modificación de las materias
impartidas en cada asignatura. Asimismo, y con el mismo objetivo, consideramos
que es esencial que los Planes de Estudio de las Licenciaturas en Economía y en
Administración y Dirección de Empresas
sean revisados de forma periódica.
Asimismo, consideramos de especial importancia que se
fomente la cooperación entre los Departamentos Académicos para evitar el
solapamiento de las materias impartidas en diferentes asignaturas.
Consideramos que debería
generalizarse el uso de las nuevas tecnologías en la docencia. Por una parte,
por la importancia que comporta su conocimiento para el ejercicio de la
actividad profesional. Por otro, porque permiten explorar nuevos campos en el
propio ejercicio de la docencia. En este sentido, consideramos que deberían
ofertarse asignaturas optativas que incidieran en el manejo de las herramientas
informáticas. Asimismo, consideramos necesario que todas las asignaturas
incorporen el uso de los paquetes informáticos adecuados a sus contenidos.
Deberán fomentarse las prácticas
en empresas e Instituciones Públicas como parte de la formación curricular. Las
prácticas tendrán asignadas créditos optativos. Éstas deberán ser tuteladas por
un miembro del personal docente. Si bien deben fomentarse los convenios de
colaboración con empresas del ámbito geográfico de la Universidad, deberá
contemplarse la posibilidad de incorporar prácticas en empresas ajenas a este
ámbito territorial.
En el caso de la
Licenciatura en Administración y Dirección de Empresas, deberá fomentarse la posibilidad
de que, con carácter puntual, miembros del entorno empresarial impartan clases
en las que se muestre la realidad de la empresa.
Asimismo debe fomentarse la
incorporación de asignaturas que incidan en las características del tejido
productivo del ámbito geográfico de la Universidad.
5.
HACIA UN NUEVO PLAN DE
ESTUDIOS DE LA LICENCIATURA EN ECONOMÍA
No nos decantamos por que se establezca el mismo número de cursos de la Licenciatura de Economía en todas la Universidades. Consideramos que éste debe depender de las particularidades de cada una de ellas. No obstante y sin perjuicio de lo anterior, consideramos esencial que el tiempo medio que se emplea en cursar la Licenciatura sea inferior al número resultante de sumar uno al número de cursos establecido en las Licenciaturas y que este criterio pueda ser tomado en consideración para evaluar la conveniencia de modificar el número de cursos, así como el éxito de la docencia en la Licenciatura.
Consideramos que la formación del economista debe ser generalista aunque, en todo caso, debería potenciarse la posibilidad de que el estudiante pueda especializarse en alguna área de su interés. Consideramos, asimismo, que la carga docente atribuida a los itinerarios curriculares conducente a la especialización en dicha área, no debería superar, en ningún caso, el 50% del conjunto de las enseñanzas optativas del Plan de Estudios, con el objetivo de hacer compatible la especialización en un área con el estudio de materias optativas de otras áreas de especialización.
Consideramos esencial que se oferte el mayor número de áreas de especialización posible. Con este fin, consideramos que debería potenciarse la cooperación entre Departamentos de distintas Universidades para poder hacer compatible este objetivo con un nivel adecuado de calidad en la docencia.
En este sentido, consideramos que todos los Planes de Estudio deberían incorporar las siguientes contenidos, como complemento a los que se ofertan en la actualidad:
· Temas de Pensamiento Económico.
· Temas de Economía financiera basada en el análisis de variables macroeconómicas.
· Temas de Economía del desarrollo y estudio de la pobreza.
· Temas de Economía social.
· Temas de desarrollo sostenible y Economía medioambiental.
· Temas de Economía del trabajo.
· Temas de Economía regional.
· Temas de Instituciones económicas.
· Temas sobre globalización y nueva Economía.
6.
HACIA UN NUEVO PLAN DE
ESTUDIOS DE LA LICENCIATURA EN ADMINISTRACIÓN Y DIRECCIÓN DE EMPRESAS
El Primer Ciclo debería
perseguir un carácter generalista. Para ello, debería incrementarse la
troncalidad, de forma que estuviese orientada a cubrir las necesidades de
formación para el ejercicio de la práctica empresarial de carácter general.
El Segundo Ciclo debería ser
de carácter especializado. Debería permitir la especialización en el estudio de
las características del entorno empresarial local y regional, contando con
materias centradas específicamente en estos temas.
Con el objetivo de cumplir con el objetivo de formación
generalista y permitir, asimismo, la formación especializada de forma adecuada,
consideramos que la Titulación debería tener una duración de cinco años,
distribuidos en tres de primer ciclo y dos el segundo ciclo. No obstante, en
aquellas Universidades en las que la duración de la Titulación sea de cuatro
años y funcione de forma exitosa, debería mantenerse el esquema.
Solicitamos que se puedan cursar itinerarios
curriculares, con la garantía de expedición de los títulos del área de
especialización cursada.
Ante las exigencias del mercado y la carencia de este
tipo de asignaturas en los Planes de Estudio, consideramos que se deberían
introducir asignaturas de carácter optativo relacionadas con las siguientes
áreas:
·
Mercados bursátiles.
·
Sociedad y Medio Ambiente.
·
Gestión tributaria aplicada a la empresa.
·
Nueva economía.
7.
HACIA UNA MEJORA DEL
CONTEXTO UNIVERSITARIO GENERAL
Con el objetivo de hacer
efectiva la implantación de las reformas en la docencia conducentes al
incremento del uso de las nuevas tecnologías, creemos necesario que se acometa
un esfuerzo inversor que permita que la ratio alumnos / ordenador se vea
reducida a 25 en todas las Universidades en un plazo no superior a dos años,
con el fin de que a medio plazo se alcance un valor no superior a 20.
Considerado el objetivo de fomentar la revisión permanente de los contenidos de las asignaturas, queremos poner de manifiesto la importancia de la formación continua del profesorado.
En relación con la docencia llevada a cabo por profesores asociados, consideramos que estos puestos deberían ser ocupados por profesionales de prestigio que aporten una visión de la asignatura conectada con la práctica profesional. En ningún caso debe usarse esta figura como elemento de ajuste de las plantillas docentes.
Consideramos que la
Universidad debe estar en permanente contacto con el mundo empresarial. Ahora
bien, constituye un elemento esencial que la Universidad actúe en un marco de
independencia plena en la adopción de los convenios de colaboración con las
empresas. En ningún caso la relación Universidad-empresa debe condicionar la
docencia, la investigación ni el gobierno de la Universidad.
Debe potenciarse el papel
del Consejo Social como órgano dinamizador de esta relación, sin perjuicio de
que se constituyan unidades especializadas en el ámbito de las Facultades y
Departamentos Académicos.
Debe fomentarse la investigación que esté orientada al incremento de la productividad del tejido empresarial del ámbito geográfico de la Universidad.
Representación
estudiantil
Uno de los principales problemas de la representación estudiantil es el desconocimiento de la misma por los estudiantes. Consideramos esencial que se incremente la información sobre la representación estudiantil, poniendo especial énfasis en los primeros cursos.
Por otra parte, queremos poner de manifiesto que para el correcto ejercicio de sus funciones, es necesario que los agentes de la representación estudiantil operen en un marco de autonomía y suficiencia financiera, sujeta al debido control por parte de las Autoridades correspondientes en cada caso.
Con el objetivo de fomentar un ejercicio de representación de los estudiantes que contribuya a la mejora de la Universidad, consideramos esencial un mayor reconocimiento de los agentes de la representación estudiantil por parte de las Autoridades Académicas.
Por último, consideramos que deberían incrementarse las funciones de gestión directa de los intereses de los estudiantes por parte de los agentes de la representación estudiantil.
Con el objetivo de facilitar
el máximo aprovechamiento del estudiante en el entorno universitario,
consideramos esencial que se creen guías de las Titulaciones que expliquen los
contenidos y los objetivos de las asignaturas, de la Titulación en general y
las principales salidas profesionales de los futuros licenciados.
Precios públicos y
ayudas al estudio
Consideramos que la educación superior es un bien que debería ser de prestación universal. Como tal, sería deseable que se eliminaran los precios públicos.
No obstante, considerando el diseño actual del sistema fiscal y la distribución de la renta en la sociedad española, parece más razonable mantener los precios públicos y garantizar el acceso universal a la educación superior incrementando la cobertura y cuantía de las becas. En relación con las mismas, debería considerarse que deberían llegar a cubrir, según los casos, los costes directos (precios públicos), los indirectos (transporte, alojamiento y manutención) y el coste de oportunidad (por estudiar y no trabajar).
En este sentido, parece razonable establecer un sistema de becas en proporción inversa a la renta familiar, con el objetivo de que el acceso a la educación superior sea independiente del lugar de residencia del estudiante y de su renta familiar.
Por otra parte, consideramos que deberían reducirse los requisitos académicos para la percepción de becas.
Con el objetivo de potenciar la movilidad estudiantil con independencia de la renta familiar, tanto en el ámbito de Estado como en el Internacional, consideramos que debería incrementarse la dotación de ayudas a los intercambios académicos. En este sentido, queremos poner de manifiesto la insuficiencia de la dotación de las becas del Programa Sócrates en la actualidad.
Asimismo, queremos poner de
manifiesto la necesidad de asegurar la coordinación entre las Administraciones
Públicas con competencias en materia de educación con el fin de eliminar las
distorsiones en la cuantía de las becas según los flujos de origen y destino de
los estudiantes.
Por último, debe considerarse que uno de las principales anomalías del sistema de ayudas al estudio es la falta de información que del mismo reciben los estudiantes de educación primaria y secundaria. Por ello, creemos necesario que se potencie la información sobre el sistema de becas en los tramos de enseñanza previos al universitario, poniendo especial énfasis en la enseñanza obligatoria.
Castellón de la Plana, a 8 de abril de 2001
Y en virtud del poder fedatario que me confieren los Estatutos de la A.E.AA.LL.CC.EE.EE, firmo la presente en Castellón de la Plana, a 8 de abril de 2001:
Secretario de la A.E.AA.LL.CC.EE.EE
Universitat Jaume I y en su representación,
María Jesús Herrerías Talamantes
Con el Visto Bueno del Coordinador General,
Coordinador General de la A.E.AA.LL.CC.EE.EE,
Universidad Carlos III de Madrid y en su representación
Rosa Ferrer Zarzuela
Sergio Vicente Rodríguez
Y en prueba de conformidad con el ACUERDO que antecede, lo firman en Castellón de la Plana,
Por la Universidad de Alcalá
Sergio Calvo Díez
Por la Universidad Carlos III de Madrid
Rosa Ferrer Zarzuela
Sergio Vicente Rodríguez
Por la Universidad de Castilla-La Mancha
María del Carmen Martínez Martínez
María Isabel García López
Por la Universidad de Córdoba
Alberto Cózar Palomo
Joaquín Ramírez Ramos
Por la Universidad de Extremadura
Pedro Jerónimo Rayo Álvarez
Gabriel Cuadra Zamarreño
Por
la Universitat Jaume I
María Jesús Herrerías Talamantes
Óscar Sotos
Gerardo Muñoz Sequedo
Por la Universidad de León
Noelia Santamarta Lozano
Valentín Vieira Aller
Por la Universitas Miguel Hernández
Sergio Guillén Quirante
Belén Gabaldón Aparicio
Por
la Universidad de Murcia
María José Gázquez González
Marta García Mora
Por
la Universidad Pablo de Olavide
Lorenzo Fuentesal Garcia
Por
la Universidad de las Palmas de Gran Canaria
Francisco Castellano Valerón
Marcial Rodríguez de León
Por la Universidad Politécnica de Cartagena
Carlos Alberto Huertas Mercader
Pedro Javier García Conesa
Por la Universidad Rey Juan Carlos
Cristina del Pino Quiroga
Félix Rojo Mora
Daniel Núñez Martín
Adolfo Bahamonde López
Por
la Universitat Rovira i Virgili
Pere Clua Ventura
Por la Universidad de Salamanca
Ana Varela Vicente
Adrián Ferrero Fernández
Néstor Rodríguez González
Por la Universitat de València Estudi General
David Pellejero Trillo
Juan Miguel Ramón Delgado
José Luis Córdoba Gabaldón
Por la Universidade de Vigo
Iria Estévez González
Antonio Díaz Freire
Marcos Alonso Araujo
Por la Universidad de Zaragoza
Joaquín Romeo Serena
Eduardo Poblador Francés